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El último líder

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Un tipo que sabe de vinos, como Alex Ferguson, no bebe con cualquiera. Aquella tarde de 1996 eligió un salón privado del Midland Hotel: fachada red, arquitectura victoriana, centro pijo de Manchester. Una sala sin cuadros ni fotos, aséptica para los businessmen londinense que la pueblan a diario con reuniones pegados de hora… y una cueva mítica en la historia del Manchester United: allí firmó Eric Cantona su pasaporte red devil. Un hotel clasista por dentro y rojo por fuera, donde se hallaban tres tipos a los que muchos acusan exactamente de lo mismo: Tony Blair, entonces líder laborista y a un año de convertirse en primer ministro, su gurú en comunicación, Alastair Campbell, y el propio Ferguson, con diez años ya de experiencia en el banquillo del Man U. O sea, de los tres, el más famoso. Tony Blair finalizaba su asalto para quitarle la caspa a la izquierda inglesa a base de champú New Labour. Ferguson, copa en mano, le daba un par de lecciones sobre el liderazgo, como recuerda él mismo en una entrevista com Alastair Campbell aparecida en NewStatesman: “Mientras consigas que toda tu gente clave pueda permanecer en una misma habitación al mismo tiempo, no tendrás problemas”. Una década mas tarde, trabada una sólida amistad y una admiración recíproca, Tony Blair volvió a llamar a coach Ferguson. La habitación se le había ido de las manos. El capitán de su equipo, Gordon Brown, responsable de economía, pugnaba por hacerse con su cargo. ¿Qué harías si tuvieras un jugador brillante pero realmente difícil causándote problemas?” “Me desharía de el” “¿Y si después de deshacerte de él lo siguieras teniendo en el vestuario y en la plantilla? “Eso ya sería otro problema”… El propio Tony Blair relata la anécdota en sus memorias. Ferguson siempre vio Blair en el terreno de juego como un “delantero centro”. El perfecto killer. A su juicio, Gordon Brown, no pasaría de “mediocentro defensivo”. Si las elecciones son como una competición de futbolistas a ver quién vende más camisetas, ¿a quién elegiría la gente? ¿A Wayne Rooney o a Darren Fletcher? Pues eso. Alex Ferguson siguió entrenando al United llevando muchos años sin que nadie se le suba a las barbas. Tony Blair perdía el gobierno meses más tarde sin elecciones de por medio en manos de Brown. Y éste, líder mediocre, rubricó el hundimiento del laborismo cual López Caro en el banquillo madridista: el hombre equivocado en el lugar equivocado. El fútbol, la política, las carreras de caballos y el vino son, por este orden, las pasiones de Alex Ferguson. Y es igual de desmedido con cualquiera de ellas. En España, como entrenador de fútbol, se lo perdonarían todas menos una: ser socialista. Furibunda, genética y vocingleramente socialista. Con el cadáver de Zapatero caminando sobre el caballo como el Cid, Sócrates fuera de Portugal y Alemania, Reino Unido, Francia e Italia en manos del centro derecha, a la izquierda europea sólo le queda un mandamás de peso: Alex Ferguson. Eso sí, a la hora de la verdad, su criptosocialismo obrero sigue cayendo frente a esa izquierda leída, burguesa y con corbatas finas de Guardiola. Dos Champions a cero. Y lo del Barça es de gauche, que esos juicios no los carga el diablo, sino del propio Pep: “hacemos un juego muy de izquierdas, todos hacen de todo”. Pero Sir Alex es como un viejo sindicalista: nunca se desmoraliza. Y disfruta haciendo campaña, como un hincha caminando el domingo hacia Old Trafford con el City esperando en los vestuarios. Y no se esconde. Mayo de 2011. El Labour se huele la catástrofe en las elecciones al Parlamento de Escocia. ¿Solución? Llamar el escocés más famoso, con permiso de Sean Connery (por cierto, gran defensor del independentista SNP y rival político de Fergie). El partido identificó 10.000 hogares “electoralmente indecisos”, que recibieron una misiva firmada de su puño y letra por un tipo con 12 Premierleagues en el bolsillo. Por el estilo, o la escribió él mismo o un asesor muy bueno: “Estuve en Alemania el martes jugando contra el Schalke, en España viendo el Real Madrid-Barcelona el miércoles y de nuevo a casa para ver a los jóvenes del United contra el Arsenal el jueves. Pero no importa lo ocupado que esté. Siempre encuentro tiempo para saber qué está pasando en Escocia. No sólo en la escena futbolística. También en política. El jueves es un gran día y espero que mi equipo, el Labour Party, saque un buen resultado”. Y no se trataba sólo de un eslogan político-futbolero. Ferguson disertaba después sobre cómo conseguir que Escocia vuelva a generar empleo y se lanzaba a una diatriba anti-independentista con más intención que un centro con rosca de Ryan Giggs: “Leo mucha Historia y hay muchas evidencias de que en tiempos de dificultades económicas, el auge del nacionalismo puede ser un gran error … Sería una distracción de lo que realmente le importa a la gente: economía, empleos, escuelas y hospitales. El Labour es el mejor equipo para las familias escocesas”. Al final, el morrazo de Iain Gray, candidato laborista, fue notable y los nacionalistas obtuvieron la mayoría absoluta. Pero Ferguson sudó la camiseta. ¿Os imagináis Pep Guardiola mandando un mensajero similar a los votantes de ERC? ¿O Vicente Del Bosque, un progresista que siempre ha mantenido sus convicciones políticas lejos de los focos, firmando pasquines del PSOE? ¿Os imagináis a los tertulianos de Intereconomía desosando y chupando luego las altas del que osara dar un paso semejante? Ferguson vivió sus colores desde joven. “Mi padre era de izquierdas, así como la mayoría de la gente de donde vengo. Nací en un barrio obrero de Glasgow, Govan, y nunca perdí el sentido de la comunidad. Crecí creyendo que el laborismo era el partido de los trabajadores y lo sigo creyendo”. Y sabe lo que es currar. Mientras marcaba goles como delantero en el Queens Park de Glasgow, trabajaba en los astilleros de Clydeside, donde era enlace sindical… y ya impartía ordenes: llegó a encabezar un paro ilegal en lucha por mejores condiciones salariales. Pero, además de la sudorosa herencia de familia, Ferguson recuerda una imagen que le hizo guardar al Labour la misma fidelidad que al Manchester United: “Mi madre estaba muriendo en noviembre de 1986, dos semanas después de llegar al United. Agonizaba en el hospital Southern General de Glasgow. Un horro, los revestimientos colgando de las cañerías, doctores y enfermeras explotados… y muy poca dignidad en todo aquello. Siempre he visto al Laborismo como el partido que provee la mejor Sanidad para la gente y los Tories como los que se preocupan sólo por los ricos. El NHS (la seguridad social británica) está definitivamente mejor tras 12 años de Laborismo”. Su conclusión tiene algo de simplona, como un niño definiría una película de buenos y malos. Vive y piensa la política como el fútbol. Como un hincha. Así es Ferguson. Carné red, camiseta red, carrillos red. A Ferguson le tocó vivir las mieles del New Labour gracias a un Tony Blair que hizo posible “la unión entre socialismo y éxito”. Una definición que bien podría aplicar a su modo de conducir el United. La retórica seductora del ex primer ministro nada tiene que ver con los rudos modales del escocés malhumorado, pero ambos trazaron a la perfección el camino hacia el éxito, liberaron sin temblores a los suyos, cortaron cabezas cuando tocaba, controlaron la comunicación con maestría y dejaron siempre claro quién mandaba: ellos mismos. Ferguson no está solo. Igual que los buenos entrenadores que triunfan en Italia son casi siempre de derechas (Helenio Herrera, Trapattoni, Fabio Capello, Mourinho), y en la aburrida y despolitizada España no hablan de sexo ni política en publico, en Inglaterra los mas grandes siempre han sido de izquierdas o escoceses. O ambas cosas a la vez. En octubre de 2009 se hizo una encuesta en Inglaterra para conocer a los mejores entrenadores de todos los tiempos. Ganó Ferguson (26%), por delante del intruso Bobby Robson (14% debido a su fallecimiento tres meses antes), Bill Shankly (9%) y Bryan Clough (8%). Ferguson y Shankly nacieron en Escocia. Los dos, junto a Clough, siempre proclamaron con orgullo sus ideas laboristas. ¿Casualidad? No tanto. Hasta que a finales de los 80 empezó a ser cool, el fútbol siempre fue el deporte de las clases obreras británicas. Los potreros argentinos o las favelas brasileñas se sustituían aquí por un sentimiento de comunidad anclado en la santísima trinidad británica: familia, barrio, equipo de fútbol. De ahí salían los jugadores que, años después, se convertirían en entrenadores. Como la santísima trinidad de los banquillos british: Ferguson, Shankly y Clough. Bryan Clough no sólo ganó dos veces la Copa de Europa con el Nottingham Forest. También fue el mejor opositor a Margaret Thatcher que guió el Reino Unido en la década de los 80. De hecho, su primera Copa de Europa fue en 1979, cuando la mujer que doblegó a todos los sindicatos británicos obtuvo el poder. Solía decir que fue para robarle titulares. “Lo único que aún no ha prohibido esta mujer es votar laborista”, dijo una vez. Él mismo pudo comprobarlo, porque rechazó dos veces ser candidato del centroizquierda, pero no dudó en ponerse en primera línea junto a los piquetes durante las huelgas mineras. Mientras, Kevin Keegan y Emlyn Hughes le plantaban un beso en la mejilla a la Dama de Hierro en el 10 de Downing Street con la selección inglesa. Una de las raras veces que se vio sonreír a Thatcher, embutida en un horrible vestido de motas verdes mientras sostiene un balón. Lo que han cambiado los tiempos. Esperanza Aguirre, en semejante tesitura, se habría puesto los calzones de los pross y empezado a dar toques… “Mi socialismo viene del corazón”, comentó en 1968, cuando era un jovencísimo entrenador del Derby County, “tengo unos ahorros en el banco, una casa confortable y cosas bonitas a mi alrededor. No veo razón alguna para que los demás no tengan el mismo que yo”. Su utopía fue más futbolística que política: conseguir que en Inglaterra se jugase algo parecido al tiki-taka. En España, hoy, puede parecer tan común como que la abuela enchufe Sálvame. Pero en los 80 y en las Midlands… Clough también se crió en un socialismo genético. A él le gustaba definirlo con ese toque entre Clemente y Groucho Marx: “Mis mejores Navidades fueron aquellas en que me tocó el muslo del pavo. No crean, tuve que esperar mucho. Éramos ocho en familia y el pavo solo tiene dos muslos”. Familias humildes, en las que nunca faltaba de nada, pero sobraba todavía menos. Esa dignidad del sillón con remiendos pero el felpudo exterior de casa siempre impoluto en la que crecieron los mejores estrategas del fútbol de las Islas. El irreverente y lenguaraz Clough siempre fue un amante de la utopía: y no sólo en fútbol y política. Consiguió por ejemplo que Nottingham y Derby tuvieran algo en común: la carretera que les une, llamada Bryan Clough Way, en memoria del entrenador que más alto llevó a los equipos de dos ciudades que se detestan. Toda una forma de dejar su sello. Aunque le puede hacer competencia su gran amiga Margaret Thatcher, presidenta de honor del Blackburn Rovers sin que nadie sepa muy bien por que? La tercera hoja del trébol rojo del fútbol británico fue Bill Shankly, el hombre que hizo del Liverpool un mito en los 60 y primeros de los 70 con el mismo patrón que Clough: humildad, buen juego y frases para la posteridad. Escapó de las galerías bajo tierra y las caras tiznadas de Glenbuck (Escocia) gracias al fútbol. Nunca dejó de encarnar los valores, la idiosincrasia y el misticismo de los mineros, que han dado tantos buenos futbolistas como primeras líneas en rugby, en una época en que el Laborismo y la clase obrera empezaban a sufrir sus primeras crisis de pareja… Eran tiempos de crisis, la industria del carbón empezaba a costar más que a producir y la izquierda austera del primer ministro Harold Wilson, un intelectual que fumaba en pipa, no era muy bien entendida por tipos que se ciscaban en el Gobierno y se refugiaban el fin de semana en su pinta de cerveza y el juego ofensivo de los reds del Mersey. “El socialismo en el que creo es el de todo el mundo trabajando en pos de un mismo objetivo y recibiendo una recompensa por ello. Así veo el fútbol. Así veo la vida”, dijo Shankly. Tres tipos auténticos. Tres visones parecidas de tres generaciones de la izquierda y del fútbol británico. Tres tipos hoscos capaces de poner a una tropa de niñitos malcriados a sus órdenes como si fueran obedientes gurisa. “Creo que es porque mantuvimos los valores del tipo de sitio donde nacimos”, explica Ferguson: “trabajo duro, trabajo en equipo y principios sólidos”. Los tres entendieron, como Alfonso Guerra, que lo de las asambleas es para la Puerta del Sol, pero que un partido debe dirigirlo un líder. Musa Okwonga, en Will you manage? The necessary skills to be a great gaffer, definía los entrenadores en Inglaterra como “Estados de un solo partido”. Con “dictadores” se habría ahorrado cuatro palabras. Ferguson lo explica a su modo: “El día en que pierda el control de estos multimillonarios en el vestuario, estoy muerto”. Guerra lo hizo al suyo: “El que se mueva no sale en la foto”. En su biografía del coach del Man U, Patrick Barclay lo define como “un dictador de la convicción”. Sabe hablar a los futbolistas en su idioma, con sus aires de abuelo gruñón. Una de sus frases favoritas para los recién llegados a Old Trafford es: “Cuidare mucho de que cuando vuelvas a visitar tu madre vea a la misma persona que ella me envió. Si no entiendes toda esta fama y este dinero, tu madre estará muy decepcionada contigo”. Lógicamente los tres, Ferguson, Clough y Shankly, mientras predicaban a favor de la clase trabajadora, no tuvieron problemas en vivir como lo que eran: ricos del fútbol. Muchos se lo echaron en cara y todavía lo hacen con Alex Ferguson, como aquí en España algunos se lo reprochan a Valdano. Si un socialista puede presidir el Fondo Monetario Internacional, ¿porqué un socialista no va a entrar al club más rico del mundo? El entrenador red responde abrazándose a la ética del protestantismo: “Claro que es posible compatibilizar el bienestar con mis ideas políticas. Sigo manteniendo amistades de mis otros tiempos y siempre lo haré. He ganado mucho dinero, pero he trabajado duro y pagado mis impuestos”. Hace poco, preguntaron a Alex Ferguson por dos entrenadores franceses que van ganado enteros, los líderes de la Francia campeona del mundo del 98, Laurent Blanc y Didier Deschamps. Se deshizo en elogios. Hacia el final, explicó su peculiar porqué: ambos venían de una buena escuela: “Los dos tuvieron la suerte de trabajar con Aimé Jacques, un buen tipo, un socialista de verdad”

05.02.14 Real Madrid v Atlético de Madrid

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El Real Madrid derrotó al Atlético de Madrid en el partido de ida de las semifinales de Copa y dio un gran paso hacia su segunda final consecutiva en el torneo. La victoria del conjunto blanco la inició Pepe con un disparo que golpeó en Insua y sorprendió a Courtois. Los dos tantos restantes llegaron en una brillante segunda mitad. Jesé, después de un magnífico pase con el exterior de Di María, y el propio futbolista argentino, tras un remate que dio en Miranda, encarrilan el pase. Los blancos continúan invictos en 2014 e imbatidos en la competición. Dos partidos separaban al Real Madrid de volver a disputar la final de la Copa del Rey. No iba a ser fácil lograr el objetivo. Enfrente estaba el Atlético, actual campeón y líder de la Liga, pero el comienzo del encuentro de ida fue bastante prometedor. De hecho, los diez primeros minutos fueron un asedio constante de los locales, que llegaron a sacar hasta cuatro córners. Siete minutos más tarde llegó el gol. Pepe, valiente, encontró el balón en la frontal del área y disparó. El esférico, en su trayectoria, golpeó en Insua y sorprendió a Courtois. Los blancos ya tenían la eliminatoria de cara, pero, lejos de tratar de defender la renta obtenida, buscaban ampliar distancias. Cerca estuvieron de hacerlo en el 32’. La oportunidad fue además doble. Jesé, escorado, disparó y el despeje del cancerbero visitante cayó en las botas de Modric, que remató de volea a las manos de Courtois. La última jugada de peligro fue también para los madridistas. El remate de Cristiano Ronaldo no encontró portería en el 42’. Si el inicio de la primera mitad fue muy favorable para los locales, el de la segunda no le fue a la zaga. Todo se puso aún más de cara con el tanto de Jesé en el 57’. El canario, que metió la puntera de su pierna derecha y batió a Courtois, veía puerta por tercer partido consecutivo, aunque mayor mérito aún tuvo la asistencia de Di María, que sorprendió a la defensa visitante con un pase con el exterior y por debajo de las piernas de Godín. Cerca estuvo el Atlético de reducir distancias en un remate de cabeza de Godín que tuvo que sacar Modric bajo palos en el 72’. Lo que sí llegó fue el tercero un minuto después. Di María roba el balón en el centro del campo e inicia una contra que corta Juanfran, pero el argentino recoge el despeje y dispara a portería. El remate golpea en Miranda y supera a Courtois, que se venció al otro lado. Los madridistas encarrilaban de esta forma la eliminatoria y daban un gran paso hacia su segunda final consecutiva de la Copa del Rey.

21.01.14 Espanyol v Real Madrid

Christian Stuani, Cristiano Ronaldo

El partido de ida de los cuartos de final de la Copa del Rey ha dejado un sabor amargo al Espanyol. El equipo de Javier Aguirre, que ha realizado un partido muy completo, ha perdido por la mínima ante el Real Madrid, que se ha aprovechado de uno de los pocos despistes defensivos del conjunto perico. Los espanyolistas lo han intentado siempre y han plantado cara al equipo de Carlo Ancelotti, que ha acabado encerrado en su campo y perdiendo tiempo. Sólo la mala fortuna en el remate final ha impedido un resultado más justo en Cornellà-El Prat. El Estadio RCDE ha vivido un auténtico ambiente de Copa. Tras dos partidos ante equipos de Segunda, el equipo dirigido por Javier Aguirre se enfrentaba al Real Madrid, apenas diez días después del compromiso liguero que acabó con victoria blanca por 0-1. El Espanyol afrontaba los primeros 90 minutos de una eliminatoria muy complicada por la entidad del rival, pero después del buen rendimiento de los blanquiazules ante los grandes esta temporada se había generado cierto optimismo en el ambiente. El Espanyol ha salido bien plantado, con las ideas claras y con la voluntad de hacer daño al Real Madrid, que se ha plantado en Cornellà-El Prat con su equipo de gala. Los espanyolistas han conseguido su objetivo durante el primer tramo del partido en el que han creado cierto peligro en un par de acciones por banda aunque ha sido Pizzi el que ha malogrado una gran oportunidad para lograr el primer gol del partido. El portugués, con todo a favor, ha rematado muy alto. El Real Madrid se ha espabilado tras el fallo de Pizzi y su compatriota Cristiano ha enviado un remate a la base del palo de la portería de Casilla. En la siguiente acción Benzema no ha desaprovechado la oportunidad y ha batido con un remate de cabeza a Casilla, que ha estado cerca de pararlo. Los de Ancelotti se han sintiendo más cómodos y, liderados por Ronaldo, ha comenzado a llegar con bastante peligro al marco espanyolista, aunque, afortunadamente, sin acierto. El Espanyol lo ha seguido intentando y si bien no ha generado demasiado peligro, el equipo lo ha intentado aunque le ha faltado un poco de pausa en los metros finales. Aguirre ha introducido un cambio en el descanso y ha dado entrada a Álex Fernández en sustitución de Lanza. El Espanyol ha salido muy entonado y gracias a la inspiración de Sergio García ha estado muy cerca de lograr el empate. El delantero blanquiazul, tras una excelente acción individual, ha rematado muy ajustado al palo. Un minuto después, tras sortear a tres defensas, ha chutado muy forzado ante la salida de Casillas. El Espanyol se ha metido de lleno en el partido y el público ha comenzado a creer en las opciones de su equipo. El Real Madrid se sentía más incómodo y presionado y sólo un par de acciones de Arbeloa le han dado aire en ataque. Cierto es que Benzema, en una rápida contra, ha tenido una clara opción para lograr el segundo, pero Casilla ha estado de nuevo muy acertado. El partido se ha equilibrado bastante con un Espanyol más dominador, mientras que los de Ancelotti han optado por intentar sorprender a la contra, un arte que dominan a la perfección. Los de Javier Aguirre no han perdido la cara al encuentro en ningún momento y a punto han estado de lograr su objetivo en una gran combinación entre Sergio García y Córdoba, pero el delantero colombiano no ha podido superar a Casillas. Tampoco le ha faltado polémica al partido cuando Clos Gómez no ha decretado penalti por unas claras manos de Illarramendi en el área. El Madrid ha acabado pidiendo la hora ante la presión del Espanyol, que ha merecido un mayor premio por su juego y compromiso.

12.01.14 Espanyol v Real Madrid

El Espanyol ha encadenado la segunda derrota del año al perder por la mínima contra el Real Madrid, en un partido muy disputado y que se ha acabado decantando por una jugada de estrategia. Los blanquiazules han plantado cara al equipo blanco, pero un gol de Pepe en el segundo tiempo ha acabado con las opciones locales. A pesar de las enormes diferencias presupuestarias, el Espanyol ha dado una lección de amor propio y de esfuerzo. El Espanyol ha salido al campo muy enchufado y con ganas de demostrarle al Real Madrid que pensaba pelearle los puntos hasta la última extenuación. El arranque de los blanquiazules ha sorprendido a los blancos, que se han visto desbordados por el ímpetu y las ganas locales. Stuani, en un par de remates muy forzados, ha avisado a Diego López, que se desgañitaba exigiendo más concentración a su defensa. Bien plantado defensivamente el Espanyol, los de Javier Aguirre, hoy con Alfredo Tena como ejecutor en el banquillo, han ofrecido buenos minutos de fútbol a sus aficionados. Como se podía esperar, el R. Madrid ha ido entrando en el partido y ha comenzado a imponer su estilo. Sin un dominio muy apabullante, pero sí gracias a su enorme potencial ofensivo, los visitantes han equilibrado el partido. Kiko Casilla, casi inédito en el tramo inicial, ha tenido que intervenir para despejar un par de disparos lejanos. El conjunto de Ancelotti se ha ido sintiendo más cómodo, mientras que el Espanyol ha comenzado a sufrir y ha tenido más problemas para conservar la pelota. Tras unos instantes de bastante agobio, los blanquiazules se han recompuesto y han vuelto a estirar un poco las líneas. Córdoba, que ha luchado como un coloso con la defensa visitante, ha propiciado una buena oportunidad para Álex, pero el disparo del madrileño no ha encontrado portería. Los visitantes han dado la réplica con una contra muy peligrosa que, afortunadamente, no han sabido aprovechar. Con todo por decidir, el segundo tiempo ha comenzado con un guión parecido. El Espanyol ha esperado atrás para intentar sorprender a la contra. Stuani, tras un robo, ha probado fortuna con un disparo desde la frontal que Diego López ha atrapado sin problemas. Sin embargo, el partido ha entrado en una nueva dimensión cuando, en uno de los pocos errores de concentración, Pepe ha logrado el primer gol al aprovechar una jugada a balón parado. El banquillo local ha reaccionado rápidamente y ha dado entrada a Lanza y Simao para reforzar el ataque. El Espanyol no ha querido entregarse y ha intentado apurar las opciones para intentar lograr, como mínimo, un empate. El Madrid, por su parte, parecía dar por buena la exigua ventaja en el marcador y sólo ha intentado sorprender en alguna contra, aunque la zaga espanyolista ha respondido con solvencia. Y, cuando no, ha aparecido Kiko Casilla para evitar el segundo gol después de una acción individual de Cristiano. Los pericos nunca han perdido la cara al partido. El equipo ha puesto corazón y ganas, pero no han podido ante un rival que, sin ofrecer un gran fútbol, sí ha sido eficaz y pragmático.

26.10.13 Barcelona v Real Madrid

Barça- Real Madrid games always provide plenty of images that stick in the mind – this time it was not just the wonderful tribute to Tito Vilanova in the pre-match mosaic, but also Neymar’s first Clasico goal and Alexis Sanchez’s magical chip for the second. The Chilean’s 72nd minute beauty ended up being the difference between the two well matched sides, after Barça had the better of the first half with some clever play, but were seriously threatened after the break, when Valdes again pulled off some superb saves. Martino tried a new set up with Busquets, Xavi, Iniesta and Cesc holding onto the ball in the middle and Messi and Neymar up top, with freedom to roam wide or come into the centre. Madrid also sprung a tactical surprise, with Carvajal at left back and Ramos pushed into midfield behind a front three of Bale, Ronaldo and Di Maria, with the Welshman in an unfamiliar false number 9 role. Barça started well and were clearly heeding their boss’ warning that they had to control the ball and avoid losing possession in dangerous areas. With both sides’ defensive anchors – Busquets and Ramos both picking up early yellows, neither team looked too comfortable on the ball, with the emphasis very much on not making mistakes. Then on 18 minutes, Iniesta pounced on a loose ball just inside the Madrid half and ran at the visitors’ defence, before slipping in Neymar on the left for the Brazilian to cut inside and fire low past Diego Lopez for the opener. The Camp Nou crowd – full of banners and flags demanding Catalonia’s right to self-determination – erupted with the goal and their excitement lifted the team who upped their game a gear, with Messi almost immediately shooting just wide after escaping down the right and the Argentinean and Neymar were combining to cause plenty of problems for Madrid’s defence, as Barça stamped their style on the game. Xavi knew that it was in Barça’s interest to slow the game down and avoid any end-to-end stuff to allow them to weave their web of close passing and the Catalan midfielder was soon dictating the pace in the middle again. As the half came to an end with Barça’s superiority clear to all, Madrid gave a warning of things to come though, when Cristiano Ronaldo cut in from the left and sent a low cross in towards the onrushing Khadira, Victor Vlades was equal to the German’s point blank effort, but the rebound also came back to him off the supporting arm of Adriano, who was on the ground after his tackle on Khedira. After the break, it was Neymar who revitalised both the game and Barça, bamboozling Carvajal and bringing out a great stop from Diego Lopez with a powerful effort from the left after good work again from Iniesta. Then it was  Valdés who was called upon to once again save the team with a stunning save from a Ronaldo drive , Madrid were beginning to create in the middle now and the game began to open up – something that was always going to favour their style of play. With the yellow cards piling up and a bit of tiredness creeping in, Barça’s dominance of possession was also slipping.  Martino brought on fresh legs, with  Alexis coming on for Cesc and the side returning to a more familiar 4-3-3 shape as Madrid enjoyed their best phase of the game. Cristiano Ronaldo had a shout for a penalty turned down after a push from Mascherano and  Benzema rattled the woodwork with a shot from the edge of the box. However, once again Barça brought the game back to their pace and took control of possession to take the sting out of Madrid’s threat. And that was when Alexis popped up, picking up a long clearance deep in Madrid’s half and creating a few inches of space away from Varane to chip an inch perfect effort over the Madrid keeper and into the back of the net for the goal of the night. Alves then nearly made it three, darting down the right and nutmegging Cristiano before firing straight at Diego López. Jesé’s injury time goal – rounding off a quick counter to make it 2-1, was too little too late for the visitors and Barça played out the final couple of minutes to take the three points and stretch their lead over Madrid to six.

16.06.13 FC Barça Regal v Real Madrid 73-62

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Hay que vivir un partido así una vez en la vida. Ver como el público lleva hacia la victoria un equipo y como el equipo no falla. Cuando hay que ganar en casa, el Barça Regal lo hace. Cuando hay que encontrar respuesta al juego del rival, siempre hay una nueva idea del entrenador. El Palau Blaugrana ha vivido una tarde mágica, que no ha terminado con título, pero como si lo fuera. El 73-62 de los azulgranas contra el Real Madrid en el cuarto partido de la serie da otra oportunidad a los catalanes, que pueden hacer historia miércoles. Que nadie desconfíe de un equipo campeón. En el primer cuarto el Barça Regal ha salido mordiendo, no podía hacerlo de otra manera. La salida tímida de los primeros partidos había pasado factura y en esta cuarta batalla la gran arma ofensiva ha sido nutrir de balones a Ante Tomic. El pívot croata, que no ha hecho su mejor baloncesto en la final, anotó los siete tiros que ha intentado y ha acabado los primeros diez minutos con 14 puntos. El juego interior ha sido clave en los primeros compases como se ha demostrado con el 23-17 del final del periodo. Aunque el Barça Regal siempre ha ido por delante en el marcador, la anotación en el segundo cuarto ha bajado. El ritmo ha sido más pausado, las defensas han salido a la luz y el espectáculo se ha resentido. Del vértigo, al control. De las posesiones cortas, a una elaboración extrema. Esto se ha traducido con un cuarto en el que ambos equipos apenas han superado los diez puntos. El 11-15, gracias a un triple final de Sergio Rodríguez, ha llevado el partido al descanso con un igualado 34-32. El más destacado del Barça, Todorovic, que con su defensa sobre Reyes se ha exhibido. En la reanudación el guión del partido ha sido más parecido al del segundo cuarto que el de los primeros minutos. Ante Tomic no ha recibido muchos balones en la zona y el juego del Barça Regal ha basado más en el juego exterior que en el interior. Aunque la anotación no ha sido alta, los de Pascual han ido mandando por seis puntos durante todo el cuarto. Y cuando tenían la oportunidad de romper el partido, no lo han hecho. El 45-39 con un triple de Oleson debía ser el inicio de un buen parcial, pero el Madrid lo ha sabido frenar y al minuto 30 el marcador ha reflejado un 49-45. Sin Navarro, sentado por problemas físicos, el Barça Regal se ha plantado al final del partido sin su referente. Pero esto no ha pesado en el equipo, porque todo el mundo ha dado un paso más. El primero de ellos, Huertas. El base brasileño ha dirigido con maestría el ataque azulgrana y Mavrokefalidis ha ejecutado. El pívot griego, con ocho puntos casi consecutivos, ha dado a los azulgranas nueve puntos de ventaja (58-49 y 61-52) a falta de cinco minutos. Los de Laso, como era de esperar, han sido más agresivos en el tramo final y su presión se ha trasladado a tres cuartos de pista. Una vez el base azulgrana recibía la pelota, un dos contra uno intentaba detenerlo. Esta defensa le ha salido bien a los blancos, que ha recortado la distancia de nueve a dos puntos (63-61). Los catalanes, espoleados por el Palau, han vuelto al partido y han sentenciado desde el tiro libre y con un triple de Oleson. El 73-62 fuerza el quinto partido de la serie en Madrid, que promete ser apasionante.

14.06.13 FC Barça Regal v Real Madrid 72-84

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El Real Madrid devuelve la moneda al Barça y toma ventaja para aspirar al alirón el domingo. Felipe Reyes y Nikola Mirotic, claves para acabar con los intentos de remontada locales. El Real Madrid ha cobrado de nuevo ventaja en la final del ‘play-off’ de la Liga Endesa al imponerse este viernes en el Palau Blaugrana al FC Barcelona Regal (72-84) con un partido en el que estuvieron más sólidos y sobre todo regulares y que, gracias a Felipe Reyes y a Nikola Mirotic, providencial al final con 9 puntos seguidos, hicieron imposible cualquier intento de remontada blaugrana, con los catalanes casi siempre a remolque. Igualado pero a rachas, el partido no se tuvo que decidir como los dos anteriores en los minutos finales y por detalles, ya que los dos triples y canasta de Mirotic pusieron tierra de por medio a favor de un Madrid que se pone 2-1 en la final y que, de momento, hace cobrar fuerza a la estadística que dice que cuando el equipo con factor cancha a favor, los blancos, ganan el primer partido acaban siendo campeones. Podrían serlo el domingo en la pista del eterno rival si repiten victoria, algo que debe evitar por todas un Barça Regal que esta noche fue incapaz de mantenerse arriba y que tiene que ganar los dos partidos que quedan. Remontó y se puso uno por delante en varias ocasiones, pero nunca pudo seguir ahí. A cada racha blaugrana le seguía una mayor blanca, y Laso deberá estar agradecido además de a Mirotic (18 puntos) a un Felipe Reyes (20) que aguantó a los suyos en el tercer cuarto, coincidiendo con el mejor Barça de la noche, insuficiente para salir airosos.
El partido estuvo caliente, no solo por el bochorno que hacía en el Palau sino por la intensidad en pista fruto de lo que había en juego. Poco a poco se incrementaron los contactos en pista y con ellos las quejas y polémica, aunque la sangre no llegó al río. El juego, trabado, impidió correr y forzó ataques más lentos y también hizo trabajar a los creadores de cada bando. Ahí brilló Sarunas Jasikevicius, quien entró como revulsivo para cambiar las tornas y lo consiguió en el segundo cuarto, cuando anotó 11 puntos casi sin fallar ni pestañear, y asistió a los suyos llevando al Barça Regal a ponerse por delante en el marcador (20-19) con su segunda canasta consecutiva. El partido, lento y con un primer cuarto que pasó de los 25 minutos naturales, cambió con el lituano. No obstante, si ‘Saras’ fue el estandarte blaugrana, otro veterano igualó con su aporte y experiencia la contienda; Felipe Reyes. Una vez más, su entrega, sus rebotes ofensivos y su acierto en ataque fueron claves para que el pívot blanco volviera a poner a los suyos arriba. Además, con el descanso de Jasikevicius y una desafortunada aparición en pista de Marcelinho Huertas propiciaron otro despegue blanco. Si en el primer cuarto se fueron de +7, en el segundo llegaron a ir 8 arriba. Ya tras el descanso el Barça volvió a apretar, y es que el 35-41 era mucha diferencia como para no hacerlo. Con un Wallace que se zafó en ataque y defensa, y una mayor rapidez ofensiva, el equipo blaugrana consiguió un parcial de 8-0 (11-4) para ponerse de nuevo por delante y coger la iniciativa, aunque les duró poco. Era un guión que obligaba a los de Pascual a ir dejándose la piel para conseguir pequeñas remontadas por culpa de que, cuando conseguían igualar el choque, no había paciencia ni ritmo como para mantenerse. Así, un parcial de 0-6 a falta de un minuto para el final del tercer cuarto el equipo de Pablo Laso volvía a estar 5 arriba. No fue un partido de grandes ataques, el Barça Regal no encontró la vía al aro desde el triple y dentro no pudo hacer daño ni con Tomic ni Lorbek, pero vivió de la garra de Jasikevicius y, sobre todo, del no verse nunca muertos. Por parte blanca, disfrutaron de otro buen final, yendo a rachas cortas pero efectivas en que cogían rentas con facilidad. Quizá por ello otra vez se fueron 6 arriba (50-56) y con solo 10 minutos por jugarse, empezando además mejor que los locales (52-61). Pero el Barça Regal ha demostrado ya con anterioridad ser capaz de levantarse y recuperarse de golpes peores. Con armas como explotar, Pascual intentó que lo hicieran, como un Tomic que sacando jugo de su superioridad en altura con Slaughter consiguió un 4-0 para acercar a los suyos (61-65). También mejoró Navarro, con su primer triple tras varios intentos y una mayor presencia, pero se quedó demasiado solo ante un Real Madrid que no tembló, no cedió a la presión y se mantuvo firme arriba. No le llegó la gasolina a Reyes como para tirar solo del carro como hizo buena parte del encuentro, pero no pasa nada si tienes de refresco a un joven de presente y mayor futuro como Nikola Mirotic, quien con cinco puntos dio la victoria a los suyos al poner el 70-77 a falta de poco más de un minuto, y no contento con eso fue anotando hasta llegar a los 18 puntos finales, si bien los últimos fueron ya con todo vendido

10.04.13 Barcelona v Paris Saint Germain

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Serata movimentata al Camp Nou, i parigini non arrivano con intenzioni amichevoli e al passaggio del corteo dei gruppi organizzati la tensione sale alle stelle. Non si verificano contatti ma si lanci di oggetti tra la due fazioni, con i Mossos d’Esquadra che cercano di riportare la calma senza fronteggiare i contendenti. La partita non offre grandi spunti, il PSG ci prova ma la sensazione é di trovarsi davanti a grandi campioni che non sono peró un collettivo. Dall’altra parte risaltano tutti i limiti del Barcelona senza Messi, infatti Leo parte dalla panchina a causa dell’infortunio riportato nella gara di andata. I francesi sono pericolosi in diverse occasioni, il Barça a parte la punizione di Iniesta al primo minuto di gioco non crea pericoli. Nella ripresa, pronti via e marca Pastore….quindi entra in campo Messi e ridá alla squadra quella luciditá che permette di pareggiare (Pedro al minuto 70) e chiudere il conto senza non pochi pericoli soprattutto nel finale. Il Barça approda alle semifinali e domani saprá il nome dell’avversario, tra i tedeschi del Bayern e del Borussia Dortmund o gli eterni rivali del Real.

07.10.12 Barcelona v Real Madrid

Questa volta é davvero complicato raccontare il Barça v Madrid. Questo perché la partita é un vero scontro politico e mai come quest’anno i toni erano particolarmente accesi. L’11 settembre, giorno della Diada di Catalunya, oltre 1500000 di Catalani sono scesi in piazza per chiedere l’indipendenza e a partire da quella data si sono moltiplicate le azioni politiche per ottenerla. La partita di calcio tra le due superpotenze della Liga non poteva cosí rimanere nell’ambito calcistico e questo si capiva subito durante la marcia di avvicinamento allo stadio. La moltitudine vestiva la maglietta blaugrana e portava legata sulle spalle la “senyera”, la bandiera catalana, persone di tutte le età fino a ultra settantenni fasciati nel drappo indipendentista. Fuori dallo stadio varie televisioni internazionali, per esempio la BBC, fermavano i tifosi per chiedere qualcosa rispetto a questo sentimento indipendentista, il clima era davvero elettrico… Dentro lo stadio all’inizio calma apparente, si capisce che non é un giorno come un altro, quando il Real fa la piña per motivarsi prima di lasciare il campo dopo il riscaldamento i fischi cadono copiosi dagli spalti, ma il bello deve ancora arrivare. All’entrata in campo dei contendenti, l’inno cantato a squarciagola e centomila cartoncini a disegnare un’enorme “senyera” in tutto lo stadio, atmosfera surreale che diventa assordante al minuto 17 e 14 secondi (1714 cuando Catalunya perse la guerra che le costó l’indipendenza) quando quasi tutto lo stadio si alza, sventolando la bandiera catalana al grido “independencia”….da brividi. Detto questo della partita in se posso solo dire che questo signori e signore é il calcio! La guerra tra titani, il meglio del meglio su un tavolo da biliardo. Un 2-2 alla fine giusto anche se all’ultimo secondo il Barça avrebbe avuto la palla per far crollare lo stadio. Nota a margine, é stata un’esperienza curiosa e emozionante, ho visto da vicino un sentimento che non essendo nativo non potró mai capire…peró nel contesto, indipendentemente da quale sia il mio pensiero, riconosco che é stato davvero un’esperienza unica.

23.08.12 Barcelona v Real Madrid

Non esiste un solo tifoso di calcio al mondo che non senta il fascino del clásico, non esiste tifoso di calcio che non abbia il desiderio di vedere questa partita dal vivo almeno una volta. Da appassionato di questo gioco pure io, quando la guardavo dal divano di casa in Italia, avevo il desiderio di poter assistere a questo match dal vivo, sono riuscito per 2 volte a Barcelona e adesso vorrei riuscire a farlo al Bernabeu. La partita di Supercopa non ha lo stesso fascino di una partita di Liga o di qualsiasi altra competizione, questo perché la partita non é inclusa nel carnet di socio e quindi chiunque puó andare in biglietteria e comprare un biglietto. Barcelona – Real Madrid non é solo un derby, é lo scontro tra la nazione catalana e la nazione spagnola, tra l’invaso e l’invasore, tra il toro spagnolo e il “burro” catalano…Barcelona v Real Madrid é tutto questo, e tutto questo si respira dentro del campo e nelle vicinanze. Per rendersi conto che é una partita diversa basta prendere la metro in direzione Camp Nou e si noterà subito un’affluenza superiore alla media, quando si arriva al campo si trovano inusuali code alle entrate e un’atmosfera davvero elettrica. Quello che manca é l’ambiente, in Spagna andare in trasferta é un optional e quando una tifoseria organizza un pullman sembra abbia fatto chissá che cosa, quindi il campo segue in silenzio come sempre e il settore ospiti é praticamente deserto…quello che peró mette tutti d’accordo é il livello del gioco espresso sul campo…sono quelle partite che vorresti non finissero mai.